¿Pagar la factura de la energía? Una historia filipina

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¿Pagar la factura de la energía?

Un estudio de caso en Filipinas: los hogares rurales que tienen acceso a la red eléctrica enfrentan un aumento del 38 % en los gastos. Pero, a corto plazo, el ingreso promedio aumentó de un 42 % y las inversiones se cubrieron en solo un año.

Es una de las preguntas más importantes que hacemos al hablar sobre los beneficios y los costes de la electrificación rural: ¿las personas obtienen una mejor calidad de vida? ¿O simplemente se enfrentan a nuevos costes en el pago de facturas de electricidad?

Un caso muy interesante proviene de un estudio de campo en Filipinas, donde durante los últimos tres años, tres profesores de la Toulouse School of Economics, la Universidad Tufts y la Universidad de Filipinas han seguido las huellas de la red eléctrica en expansión a 209 aldeas rurales del país del sudeste asiático.

Paso uno: los investigadores verificaron los ingresos de los hogares antes de la llegada de la electricidad y lo que sucedió más tarde a los presupuestos familiares. Paso dos: trataron de calcular el tiempo necesario para recuperar las inversiones realizadas para llevar la red eléctrica a cada hogar.

Los resultados de la investigación de campo son sorprendentes, incluso más sorprendentes si tenemos en cuenta dos factores: los altos costes de la electricidad en Filipinas y las duras condiciones climáticas en el área que hacen que la eficiencia de la red sea menos fiable.

Con respecto al Paso Uno, la investigación empírica arrojó algunos resultados realmente interesantes: “la llegada de la electricidad a una aldea hace que los gastos totales del hogar aumenten en un 38 %. Del mismo modo, los ingresos totales del hogar aumentan en casi un 42 %. Estos efectos significativos surgen pese a que, en promedio, solo el 23 % de los hogares de la aldea están inicialmente electrificados, es decir, no todos los hogares se conectan a la red tan pronto como llega la electrificación a la aldea”.

Es un resultado importante. Los hogares rurales registraron mejores ingresos a pesar de los factores adversos.

Los investigadores subrayan que las aldeas rurales conectadas a la red eléctrica comenzaron a pagar facturas de electricidad en un país como Filipinas, donde la electricidad es cara: en “2014 costaba aproximadamente 0,20 dólares por kilovatio hora, casi el doble del precio minorista en los Estados Unidos”.

Otro factor negativo proviene de las condiciones climáticas adversas de Filipinas. Los tifones y las fuertes lluvias reducen la fiabilidad de la red eléctrica y, por lo tanto, los beneficios se diluyen.

Pese a todo, los márgenes de beneficio de los hogares se ampliaron, tal vez más de lo que parece a primera vista.

De hecho, es importante subrayar otro punto. En un presupuesto familiar, los gastos son parte del ingreso total. En términos absolutos, esto significa que la variación en los gastos es menor que la variación en los ingresos. Si el ingreso se valora en 100 y el gasto es 80, una variación del 42 % en el ingreso eleva el total a 142. Una variación del 38 % eleva el gasto a 105,2. El balance de ganancias de los hogares locales aumenta de 20 puntos a 26,8 (+ 30%).

Un punto final. La electricidad trajo un desarrollo sensato y un rápido retorno de las inversiones necesarias para expandir la red eléctrica. “Los beneficios de extender la electricidad a las aldeas filipinas son tan grandes que los costes se recuperan en muchos casos en un año”, explica el estudio.

2017-11-10T18:17:17+00:00 septiembre 15th, 2017|Historias de casos|