Latam está listo para electrificar y mejorar la calidad de vida de sus comunidades rurales

///Latam está listo para electrificar y mejorar la calidad de vida de sus comunidades rurales

Alrededor del cinco por ciento de la región de Latam (31 millones de personas) aún no tiene electricidad, y en muchas áreas rurales la expansión de la red eléctrica puede tardar décadas en establecerse, y puede no ser económicamente factible dados por los costos prohibitivos sobre todo en áreas como los Andes o la selva amazónica.
La región tiene tres áreas principales que en gran parte permanecen fuera de la red. En primer lugar, hay partes significativas del norte de Centroamérica: Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua, y algunas del sur de México que no tienen conexión a la red. Luego está la región andina, que comprende partes de Perú, Bolivia, Colombia, Ecuador y Argentina. Por último, está el Caribe.

La mayoría de las personas que no tienen acceso a la electricidad se encuentran en comunidades aisladas o áreas con baja densidad de población.

La tecnología fuera de red, especialmente para Solar Home Systems, es una alternativa confiable a la electricidad de la red y a los combustibles basados en carbono y combustibles fosiles.
En Latam, la electrificación fuera de la red sigue siendo un sector relativamente nuevo, surgido en los últimos cinco años y que ahora cuenta con importantes ventas e inversiones. Además, las áreas fuera de la red en América Latina se están beneficiando de los proyectos lanzados por los gobiernos en los últimos años (y apoyados por instituciones financieras mundiales) para llevar electricidad a comunidades remotas.

Las regiones más activas que tienen programas activados para la electrificación rural son:

Perú: el gobierno peruano pretende reducir el déficit de electricidad en todo el territorio nacional y lanzó el “Plan Nacional de Electrificación Rural” que apunta a suministrar electricidad a las poblaciones más aisladas mediante la instalación de plantas que funcionan con recursos de energía renovable (en particular, un sistema que consiste en paneles fotovoltaicos con almacenamiento o sistema RER – Recursos de energía renovable). Los planes comenzaron con la instalación de 500,000 sistemas fotovoltaicos fuera de red (sistemas domésticos solares con capacidad de almacenamiento), con operación garantizada por 15 años.

Argentina: El programa de energías renovables PERMER (Proyecto de energías renovables en mercados rurales) emitido por el Ministerio de Energía y Minería tiene como objetivo ampliar el acceso eléctrico a la mayor parte del territorio argentino. El proyecto incluye el suministro, instalación y mantenimiento de miles de kits de sistemas de energía solar para el hogar. El Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento, una institución del Banco Mundial, está otorgando un préstamo a la República de Argentina para garantizar y administrar el proyecto en general.

Bolivia: La Constitución Política de Bolivia establece que el acceso a la electricidad es un derecho ciudadano, por lo que el país aspira a alcanzar un 87% de cobertura eléctrica en áreas rurales para 2020 y estar totalmente electrificado para 2025, objetivos establecidos en el Plan Nacional de Desarrollo ( Programa Electricidad para Vivir con Dignidad y Programa de Electrificación Rural).

Venezuela: el gobierno lanzó programas como “Sembrando Luz” que apuntan a utilizar energía renovable para las comunidades que no están conectadas a la red.

También hay otros mecanismos como “remesas”, microleasing y sistemas de medición de reparto para áreas sin conexión a la red que pueden ofrecer opciones de financiación más prometedoras para los consumidores pobres en el futuro. Las experiencias pilotos que promueven el uso de remesas para energía limpia ya se han lanzado en Haití y Bolivia. Los esfuerzos de microleasing se han puesto a prueba en varios países de ALC, incluidos Brasil y Honduras. Los sistemas de medición de pago por uso están siendo probados en Nicaragua.

2018-02-27T14:18:08+00:00 febrero 27th, 2018|Blog|